En tu lecho
he muerto y he nacido diez mil veces.
Esta mañana de diciembre
repetirè el sacrificio ritual una vez mas.
Tu,
el ungido por mi alma,
penetraràs en mi altar con la fuerza de mil dioses.
Yo,
victima propicia,
darè libertad a las aguas turbulentas
que ahogan mis noches solitarias.
...Mas tarde,
tras esa corta siesta
entre el cansancio y la plenitud,
me enfrentarè a mis sabanas hùmedas
y al vacìo de tu cuerpo entre mis piernas
4 comentarios:
darè libertad a las aguas turbulentas
que ahogan mis noches solitarias.
fina pluma Luz, bellos versos
cuidese
Horacio
Muy buen poema, regresare
No se tu pero odio el vacio entre las piernas. Un abrazo, tanta intensidad lo merece.
intenso para ser una reflexión.
yo también soy amante de la libertad desnuda.
un abrazo
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