martes, 13 de diciembre de 2016

AYER LA NOCHE DIJO

Ayer la noche dijo
que era extenso el nocturno sin sus besos
Susurrante
cantó al dolor que laceró la herida
y labró surcos profundos
en el alma
Derrotada,
detuvo la noche en su periplo
sobre el gastado borde de mis sábanas
Abrazó su tristeza
en mis almohadas
y dejó en los rincones de mi alcoba
un denso aroma
a flores muertas

¿TAMBIÉN NOS DOLERÁ PARIS?

¿También nos dolerá París?

Quizás en el recuerdo
aún se sienta el eco de los gritos
de Bojayá,
Mapiripán,
Chigorodó,
Urabá y el Catatumbo
Y los cuerpos que flotan en el río
sin que apenas se atrevan a mirarlos
como barcos en destierro que se hunden
en la desmemoria de los miedos
Pasea la muerte en París
y aquí en en el cielo
todavía flota el humo
de los hornos de Juan Frío
y al sol se secan inclementes,
los restos
de los que alguna vez tuvieron Nombre

Nos hieren las muertes en París

Lamentos que hacen eco
en la lengua de Baudelaire
mientras aquí mas cerca
una mujer emberá
llora inconsolable a su hijo
que duerme para siempre entre su abrazo

viernes, 2 de diciembre de 2016

PEQUEÑAS GESTAS....

pequeñas gestas
de estar juntado orillas

de descoserme un poco aquí
y allá  otro tanto,
y remendar la piel
con unos versos

insospechado encuentro
en el imaginario espejo de los días
-el cabello intentando simular
la nostálgica ausencia de mi misma-

desnudarme los muros
y desmontar represas

inundarse un poco de dolor
y de lluvia y de tormentas

avanza el día
y a mis tobillos
se anudan sin piedad pequeñas pérdidas


miércoles, 23 de noviembre de 2016

INVITACIÓN

Tal vez podria usted
venir hasta mi umbral
y con voz pausada convencerme
de la importancia del brillo
en un crepusculo
Quiza
si dejara a un lado la elocuencia
y su postura dominante
y simplemente se sentara aqui a mi vera
mientras las nubes se destiñen lentamente
Podria.haber un silencio que nos una,
una.caricia de mi mano hasta la.suya llevada por el.viento,
un beso descubierto en el espejo del.rocio,
el temblor de unos labios
el sueño húmedo
o el insomnio repitiendo las letras de su nombre
Tal vez quiza asi
pudiese usted atravesar
esta muerte voluntaria

ESCOMBROS

Esta tarde,
dorada y verde,
mientras las nubes lamen el calor de la ventana,
te nombra mi silencio
y bautiza sin piedad
la incontinencia del vacío
Sobre los escombros
se adivinan trozos de dolor
color púrpura y negro

esparcidos entre unas letras suspendidas
y la eternidad de la noche
ahogada en el café
Tras de la puerta
he dejado arrinconadas agrias decepciones
para que embarguen
cada vana ilusión
que atraviese el umbral de la cordura