sábado, 27 de enero de 2007

DESCONOCIDOS





Esa noche
en el derrumbe de un orgasmo
la mujer pronunció su nombre.

Se imaginó los ojos del desconocido
contemplando sus humedades inquietas,

ahogándose en el aroma salobre
que inundaba la alcoba,

escuchando los gritos repetitivos
que salian irreprimibles de su boca.

No le bastó el ritual
para conjurar el deseo:
tuvo que dormirse
con su mano apretando la entrepierna,
que latente
reclamaba el contacto de unas manos extrañas.

Muy lejos,
el desconocido
apuraba la ulitima cerveza de la noche,
mientras se preguntaba
de que color eran los orgasmos de la mujer
que habia interrumpido su rutina esa mañana.

5 comentarios:

Martha dijo...

Sueños febriles a distancia, el peregrino queriendo comprar caricias y la samaritana gritando un orgasmo que ha comprado por nada...

MALUCILLAYCAFÉ dijo...

sueños a distancia

los sueños siempre están a la distancia

gracias por leer

Cuauhtémoc Molina Monroy dijo...

No hay distancia...
El deseo sí...(es sueño)
La experiencia del derrumbe,...no

Juan de los Palotes dijo...

Letras sensuales, erotismo del bueno, placer leerte malucof,
fina pluma la tuya, un poema con la virtud de un orgasmo bien parido.

Horacio

MALUCILLAYCAFÉ dijo...

gracias por la visita